La madrugada del 20 de enero de 2025, en Ciudad Juárez, Chihuahua, al norte de México, el clima congelante no detenía al grupo de peticionarios de asilo formados en el puente fronterizo que conecta con El Paso, Texas. Ese era uno de los puntos donde serían procesados para ingresar legalmente a Estados Unidos a través de la aplicación móvil conocida como CBP One.
