La máxima ocupación registrada en enero en los principales balnearios de la Costa Atlántica empezó a reflejarse en los valores de alquiler. En destinos como Cariló y Pinamar, la fuerte demanda en el mes pico del verano permitió dejar atrás la cautela con la que había arrancado la temporada. A comienzos del verano, muchos hoteles habían evaluado congelar o ajustar precios para no frenar las reservas, pero con los niveles de ocupación que muestra enero, decidieron volver a valores considerados normales…