Según la información de los coordinadores del paso internacional, alrededor de las 8.30 de este lunes ya había una fila de autos de 4,5 kilómetros en la alta montaña para quienes ingresaban hacia el complejo Los Libertadores. Esto representó una demora de 4 horas en promedio para todos los que empiezan sus vacaciones en Chile. Se debe a las exhaustivas requisas que hacen las autoridades del vecino país en las pertenencias que ingresan.