Mendoza atraviesa un proceso sostenido de contracción del empleo formal que replica, a escala provincial, la dinámica nacional de ajuste registrada durante 2024 y 2025. Datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), combinados con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), permiten dimensionar el fenómeno: menos asalariados privados, retroceso en sectores productivos clave y pérdida de empleadores que debilita el entramado empresarial.