Con los senderos ya abiertos y el verano patagónico prometiendo días largos, el escenario está listo para recibir al turismo. Hay muchas opciones y para todos los gustos: recorridos largos, medianos y cortos, y presupuestos que se ajustan a las posibilidades de los viajeros, aunque con una base bastante elevada. El circuito de refugios de Bariloche ha dejado de ser un bloque homogéneo. Hoy existe una grieta de precios marcada por la accesibilidad y las instalaciones.