Cuando la Cámara regrese de su receso de Acción de Gracias, el líder republicano se enfrentará a una cámara sumida en el caos. Él y su equipo han tenido dificultades para mantener el control del pleno en las últimas semanas, como lo demuestra la reciente presión no autorizada de las bases por publicar los archivos de Jeffrey Epstein. Pero ahí no termina todo: los miembros de ambos partidos se sienten cada vez más envalentonados para desafiar al liderazgo del partido, forzando votaciones sobre prioridades…