Según datos federales revisados por CNN, dos operativos ejecutados este año y dirigidos a padres, tutores o posibles cuidadores de menores inmigrantes, derivaron en casi 3.000 arrestos. Mientras organizaciones defensoras de los derechos humanos cuestionan los operativos, el Departamento de Seguridad Nacional, a través de un portavoz, explicó que estas acciones buscan combatir el tráfico y la explotación de menores.
