Desde su primera edición oficial en 1963, el circuito mexicano se ha ganado un lugar especial en la historia del automovilismo. A 2.240 metros sobre el nivel del mar, es la pista más alta del calendario, convirtiéndose así en un reto importante desde la estrategia para los ingenieros y mecánicos de las escuderías. Con una recta principal de 1,2 kilómetros y la icónica sección del Foro Sol, donde más de 30.000 aficionados vibran con cada vuelta, el Gran Premio de México ofrece una de las atmósferas más intensas…