En Mendoza, la temporada estival de lluvias comienza a contabilizarse desde el 1 de noviembre y hasta fines de marzo. Aunque habitualmente enero y febrero son los meses en los que se registran la mayor cantidad de tormentas severas y de corta duración. En la provincia llueve en promedio entre 220 y 250 milímetros (mm) al año. El territorio está expuesto a la acción de anticiclones del Océano Atlántico que afectan el pedemonte y el llano y del Pacífico que se sienten en alta montaña y en la región volcánica…