Las filas para conseguir combustible, el dólar paralelo duplicando la cotización oficial y los precios de los alimentos en alza desde 2023 son la postal de una Bolivia que llega a la segunda vuelta presidencial con la economía al límite y las finanzas públicas en cuidados intensivos. Tras dos décadas de hegemonía del MAS y un modelo sustentado en el gasto público y los subsidios, el país enfrenta su mayor desafío económico: estabilizar las finanzas sin romper el tejido social. El próximo 19 de octubre…