En Puerto Viejo de Talamanca, un pequeño enclave afrocaribeño del sur de Costa Rica, los lugareños se saludan con el «pura vida» de los ticos, pero inmediatamente en la conversación se mezcla el inglés, el creole y el castellano. El pueblo es parte de la provincia de Limón, históricamente una de las más pobres y relegadas del país centroamericano, y desde los tiempos de la colonización europea ha sido un destino para personas negras que comenzaron a llegar desde 1700. El primer registro es de 1710…