Es un cierre del Gobierno federal que por el momento compromete los servicios “no esenciales”, pero podría comprometer otras funciones de la Administración en caso de que el bloqueo en el Congreso se extienda. Estados Unidos llega a este escenario de incertidumbre, después de que venciera-en la media noche del martes a este miércoles 1 de octubre-el plazo para que el presidente Donald Trump y el Congreso alcanzaran un acuerdo de financiación, imposibilitado ante las profundas divisiones partidistas.