La carambola a tres bandas entre la multimillonaria ayuda financiera para la Argentina, las ventas de soja argentina a China tras la quita de retenciones y la fuerte reacción de los agricultores norteamericanos, en pie de guerra por la pérdida de un mercado clave, pusieron al presidente Donald Trump en una posición incómoda ante un sector vital de su base de votantes. “Los agricultores están muy molestos por la venta de soja de la Argentina a China justo después del rescate de Estados Unidos“…