Tras la pérdida de un ser querido, existe un plazo determinado para reclamar una herencia, según explica el Código Civil y Comercial de la Nación. Se trata de un tiempo límite para aceptar o renunciar a este beneficio. Una vez que se abre la sucesión, cada persona tiene 10 años para reclamar. En caso de que se pase del plazo, se considera que renunciaron al beneficio.