Abrir una franquicia en la Argentina implica evaluar la inversión, el rubro y la ubicación. Según datos del sector, los modelos de menor desembolso parten desde los u$s 24.900. En el otro extremo, los formatos vinculados al café o al retail superan los u$s 75.000. A estas cifras se suman gastos que muchas veces no aparecen en la propuesta inicial, como el alquiler del local, las reformas edilicias y las habilitaciones municipales.