El jueves 21 de agosto, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la suspensión inmediata de las visas de trabajo para camioneros extranjeros. El secretario de Estado, Marco Rubio justificó la decisión argumentando que “el creciente número de conductores extranjeros que operan camiones con remolque en las carreteras estadounidenses está poniendo en peligro las vidas estadounidenses y socavando el sustento de los camioneros nacidos en Estados Unidos”.