De esta manera, en lo que va de 2025, las boletas de energía eléctrica de los mendocinos acumulan un 1,6% de suba. Esto surge del incremento de varios ajustes sucesivos, pero también de una reducción de la tarifa, definida por la provincia. El primer aumento de 2025 se aplicó en febrero y fue del 3%, producto de variaciones tanto en el costo de abastecimiento, de jurisdicción nacional, como en el VAD (Valor Agregado de Distribución), que define la provincia.