Una cena planeada para la noche del miércoles en la residencia del vicepresidente J. D. Vance era considerada una oportunidad para que funcionarios del Gobierno de Trump se reagruparan en medio del escándalo en curso relacionado con Jeffrey Epstein, según cuatro personas familiarizadas con la situación. Además, se contemplaba la posibilidad de que la secretaria de Justicia, Pam Bondi, y el director del FBI, Kash Patel —quienes tuvieron desacuerdos sobre la respuesta al caso— pudieran limar asperezas.