El historiador Julio Fernández Peláez, apasionado narrador de la historia mendocina, dejó un relato minucioso de todo lo que ocurrió antes, durante y después de la inauguración del monumento el 13 de marzo de 1904. En su texto se basa esta crónica. La idea surgió en medio de una época complicada, con tensiones limítrofes entre ambos países. En lugar de más conflictos, hubo una apuesta valiente por la paz. La chispa la encendió Ángela Oliveira Cézar de Costa, quien propuso levantar una gran imagen de Cristo…