Cada 25 de julio, Mendoza se silencia. Es el día de Santiago Apóstol, el Patrono de la provincia, y sobre él recae una advertencia popular que atraviesa generaciones: si se trabaja ese día, puede temblar la tierra. Lo que podría parecer una superstición, es en realidad una tradición arraigada en el corazón de los mendocinos. En una provincia históricamente marcada por los sismos —como el devastador terremoto de 1861—, la figura de Santiago pasó de ser un símbolo religioso español a un protector ante los mo