Tras estar detenidos durante varios días en el centro para migrantes de Florida conocido como “Alligator Alcatraz”, Martín González finalmente logró hablar con sus hijos, los mexicanos Carlos y Óscar. Según el padre, a sus hijos se les permite bañarse una vez cada cuatro días y durante el día permanecen “encadenados al suelo de pies y manos”. González compartió su testimonio en Perspectivas.
