Tras semanas de condiciones neutrales, los principales modelos internacionales anticipan un giro en la circulación del Océano Pacífico que podría fortalecer la presencia de La Niña hacia fin de año. Este fenómeno se caracteriza por temperaturas más bajas en el Pacífico ecuatorial, que suelen provocar un déficit de lluvias en las regiones agrícolas del centro y norte argentino, además de un aumento del riesgo de heladas tardías. En Mendoza, el posible retorno de La Niña podría generar una reducción…