La historia de la energía como vector de desarrollo en la Argentina no solo está vinculada al petróleo y el gas, sino también a otras fuentes que permiten diversificar la matriz, adaptar al país a la demanda mundial de descarbonización y bajar los costos de abastecimiento. La energía térmica, con base en combustibles líquidos o gaseosos, aportó el 51,3% de la electricidad en 2024. El resto tiene otras bases. En ese espacio se ubican la energía nuclear, donde el país tiene tres centrales…