El sitio de Caral, uno de los emplazamientos arqueológicos más importantes de Perú y de toda Sudamérica, cuenta con una nueva joya abierta al público tras ocho años de excavaciones. Se llama Peñico, y los expertos la consideran una «ciudad de integración social» por su emplazamiento estratégico, que permitió conectar a las poblaciones de los valles de Supe y Huaura, pero también por el gran volumen de hogares, construcciones públicas y espacios ceremoniales que llegó a albergar.