Con menos del 50% de ocupación hotelera, el primer fin de semana largo de junio dejó un sabor amargo para el sector turístico en Mendoza. La escasa afluencia de visitantes afectó tanto a alojamientos como a emprendedores y comerciantes, que esperaban un repunte en la actividad tras meses de caída. El comportamiento del fin de semana no fue sorpresivo para los actores del rubro, que ya venían anticipando una baja en las reservas. El contexto económico nacional habría influido en la decisión de muchos turistas…