Los cálculos no son fáciles de resolver. En el Gobierno tienen claro que para arreglar las rutas 7, 40 y 143 deberán invertir unos U$S250 millones -la cifra se actualizó en los últimos días en base a los costos que maneja Vialidad Nacional-. Lo pagarán con los fondos del resarcimiento, pero la gran incógnita es cómo y cuándo se podrá recuperar esa plata. Sobre todo porque la Nación ya avisó que no mandará ni un peso. La respuesta es cobrando peajes, pero para que eso ocurra es estratégico definir dónde…