El chavismo tiñó de rojo el mapa de Venezuela en las elecciones del domingo y consolidó el poder de Nicolás Maduro, mientras que la oposición celebró su estrategia abstencionista aunque sin definir sus próximos pasos. La organización que apoya a Maduro, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), conquistó 23 de las 24 gobernaciones, según el primer boletín de la autoridad electoral que proyectó también una mayoría absoluta para el chavismo en el Parlamento.