Entre los viñedos de Luján de Cuyo, una voz con acento colombiano resuena con fuerza propia en la industria vitivinícola argentina. Claudia Piedrahita no sólo trae consigo el aroma del café de su tierra natal, sino también una visión estratégica, humana y multicultural que ha sabido imprimirle a su recorrido profesional en el mundo del vino. Hoy, desde su rol en Casarena, una de las bodegas más prestigiosas del país, es parte de una generación de líderes que desafían el statu quo con sensibilidad y firmeza.