Uno de los trabajos de Heather Welch, antes de ser despedida mediante un correo electrónico en el que le concedían apenas 90 minutos para hacer las maletas y marcharse, consistía en evitar las colisiones entre los buques y las ballenas que navegan por las aguas de la costa oeste de Estados Unidos.Welch es solo una de las más de 1.000 personas que en las últimas semanas han sido despedidas de la NOAA, la principal agencia meteorológica y climática del país.
