Hace dos años, cuando Jennifer Trebb se estacionó por primera vez en la entrada de su casa con su elegante Tesla Model Y, fue —en sus propias palabras— “un momento tipo Volver al futuro”. Estaba ayudando al medioambiente, dijo, pero conducir un Tesla además tenía caché. “Definitivamente fue un momento genial, tener algo que era innovador y diferente”, dijo. Sin embargo, hace poco Trebb hizo un giro de 180 grados para unirse a las filas de dueños de Teslas en Estados Unidos y en el extranjero —algunos muy conocidos, como la cantautora Sheryl Crow— que están vendiendo sus vehículos…