Para Crismerly Osorio Anderson, cada dólar cuenta, y más a la hora de comprar huevos: dado el aumento exorbitante del precio, la venta por unidad se ha vuelto algo común en las tiendas de Nueva York, donde este producto básico se ha convertido en un lujo. El rebrote de la epidemia de gripe aviar en Estados Unidos ha diezmado a más de 26 millones de gallinas ponedoras desde principios de año y los precios se han disparado. Además de su lata de refresco, Anderson, desempleada de 24 años, compró tres huevos…