Luego que se supiese que la actual directiva de la Democracia Cristiana haya puesto en arriendo la que durante más de 50 años fue la sede principal del partido, miembros históricos y ex militantes falangistas manifestaron su tristeza por la decisión. La DC en los últimos años se ha acostumbrado a las despedidas, viendo partir a importantes personalidades que han sido parte de su propia historia, pero ahora le han dicho adiós a la que ha sido su casa por tanto tiempo.