El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aplicó un guante de terciopelo al puño aún cerrado del Gobierno de Trump durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich este sábado. Allí, ofreció cierta tranquilidad a los inquietos líderes europeos al afirmar que EE.UU. mantiene su compromiso con su larga alianza, pero sin ceder en su exigencia subyacente de que cambien de rumbo en diversos frentes.
