La guerra entre Israel y Hamas obligó a la ciudad de Belén, lugar donde la biblia señala que nació Jesús, a interrumpir sus celebraciones navideñas durante dos años. Sin embargo, el cese del fuego permitió que las calles de la cuna del cristianismo en la Ribera Occidental vuelvan a inundarse de desfiles, decoraciones y ritos con un mensaje de esperanza en tiempos de incertidumbre en la región.
