
«Cuando hacemos lo que amamos y le damos significado a nuestra vida, la alegría deja de ser una meta lejana y se convierte en un acompañante diario», explica el profesor de felicidad que ha batido récords en Harvard. Esta frase no es solo bonita, es una brújula. En su popular asignatura sobre la felicidad, el experto en psicología insistía en señalar que la alegría surge cuando alineamos acción y sentido. No basta con «hacer lo que te gusta» ni con «hacer lo correcto»; la magia ocurre cuando ambas cosas se