El 30 de julio, un terremoto de magnitud 8,8 sacudió la costa del extremo oriental de Rusia y activó alertas y advertencias de tsunami en toda la región del Pacífico y la costa oeste de EE.UU. Un hombre grabó cómo el movimiento sacudió toda su casa y los momentos de miedo que el poderoso sismo provocó en su familia.