Actualmente, el 57% de la electricidad del país proviene de fuentes limpias, con un crecimiento proyectado del 10% anual hasta 2030. Este avance ha sido impulsado por inversiones extranjeras que superan los $28 mil millones en la última década y por proyectos estratégicos en energía solar, eólica e hidrógeno verde. El auge del hidrógeno verde es clave en esta transformación. Chile aspira a exportar 4 millones de toneladas anuales para 2030, con una industria que podría aportar hasta un 7% del PIB.