Rusia anunció este lunes la expulsión de dos diplomáticos británicos destinados en la Embajada en Moscú, acusándoles de espionaje. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) afirmó en un comunicado que los diplomáticos habían presentado datos personales falsos al solicitar la entrada en Rusia y estarían implicados en supuestas «actividades de inteligencia y subversivas» que suponían una amenaza para la seguridad nacional. Sin embargo, no se aportó ninguna prueba en apoyo de estas afirmaciones.