En Cooperativa, el persecutor regional Mario Carrera recapituló la historia de cómo la banda derivada del Tren de Aragua se instaló en el norte de Chile, y cómo las instituciones del Estado lograron desbaratarla. Aunque las condenas judiciales de más de 500 años marcan «el cierre de un ciclo», el Ministerio Público ve con preocupación que aún opere en Perú y Ecuador: «Es fácil que se rearmen».
