El megacorte de energía eléctrica que afectó al país ayer desde Arica y Parinacota a Los Lagos volvió a encender el debate en torno a la debilidad de la infraestructura energética.
En medio de eso, algunos volvieron la mirada al proyecto Kimal-Lo Aguirre, una megalínea con una inversión de US$ 1.480 millones que debió haber empezado su construcción en 2022, según los primeros cálculos, pero que hoy, por diversas razones, se encuentra en medio de la evaluación ambiental.