En la playa de Trestles, paraíso de los surfistas californianos, los vecinos esperan que el foco de atención que suponen los Juegos Olímpicos de 2028 ayude a preservar esta joya amenazada, al igual que el resto de la costa, por la erosión. A finales de la primavera, cerca de San Clemente, a una hora en coche al sur de Los Ángeles, el océano se confunde con el cielo en una mañana gris. Visibles como todos los días desde la playa de Trestles, una congregación de…