Largas filas, esperas de hasta cuatro horas y personas desmayadas fue el escenario que marcó el debut del sistema biométrico de Migraciones Perú en el Complejo Fronterizo Santa Rosa, principal paso terrestre entre Chile y Perú. La medida, que comenzó a operar a mediados de enero, exige que cada pasajero registre sus huellas dactilares y se tome una fotografía antes de ingresar al país vecino. Sin embargo, la falta de preparación y de infraestructura adecuada generó un colapso inmediato en el flujo de personas…