“Las reacciones en mi cuerpo van desde dolores de espalda, de cabeza, trastornos del sueño, diarrea y náuseas. Es bastante desagradable. En mi caso, venía de estar en una etapa neutra. Hay otros colegas que sufren estos suicidios y están pasando por situaciones personales complejas que dificultan aún más su situación. Incluso, si tú estás bien y eres fuerte, igual te puede destruir: es una vida la que se está acabando”. Mateo lleva casi 15 años como maquinista del Metro de Santiago. Treintañero, sin hijos…