La izquierda latinoamericana ha visto caer sus modelos de gobierno al no demostrar progreso, poco crecimiento e inoperancia en la seguridad; el giro chileno es todo un toque a la puerta para Colombia que en seis meses debe elegir sobre el modelo económico que llevará las riendas hasta 2030. Chile optó por lo que funciona, “no se cambia lo que funciona”; que las exportaciones de los chilenos sean reconocidas en todo el mundo, que sus empresas multilatinas sean líderes en los mercados vecinos y que…