La presentación del Informe de Finanzas Públicas (IPF) que hizo el Gobierno el miércoles no estuvo exenta de polémicas. Es que, por un lado, hubo quejas de los parlamentarios por haber recibido un documento con números distintos a los que el Ministerio de Hacienda estaba presentando. También hubo reacciones negativas frente a la constatación de que el déficit fiscal se ubicaría en 1,6% del PIB y no en 1,1%, como lo había comprometido el Ejecutivo. A lo anterior, se sumó un tercer elemento.