Shawn Levy miró a su alrededor con cierta incredulidad. En parte se debía a que estaba en el set de su propia película de Star Wars, Star Wars: Starfighter, con Ryan Gosling. Y en parte por el flujo constante de visitantes de primer nivel. “La semana pasada estuvo aquí Steven Spielberg. Y ahora Tom Cruise empuña una cámara, estropeando sus bonitos zapatos”. Era una mañana fresca de noviembre y Cruise había llegado desde Londres, aterrizando su helicóptero en el set. Cruise solo quería mirar, les dijo, pero…