
Con lentejuelas, cota de malla, transparente o simplemente brillante, el vestido de fiesta original está de vuelta. Para llevar correctamente una prenda que nos remite a la nostalgia, hay que remontarse a las expertas que los llevaron primero. Por eso haremos un viaje en el tiempo a la moda de los años 2000 para analizar la edad de oro del vestido brillante: una época en la que la moda se volvía más inclusiva y totalmente liberada.