El estado brasileño de Sao Paulo permite desde este martes el entierro de mascotas en sepulturas familiares, según una ley sancionada por el gobierno local que «reconoce el vínculo afectivo entre tutores y animales», incluso después de la muerte. Con una población de perros y gatos que duplica la de niños y representa la tercera mayor del mundo, Brasil ya ofrece toda clase de servicios y atenciones para ‘pets’, como los habitantes de la potencia sudamericana llaman a sus mascotas.