La estrategia unifica esfuerzos de dos potencias mineras para liderar la industrialización del metal rojo y responder a la demanda creciente de industrias tecnológicas y energías limpias, en un escenario global marcado por desafíos de inversión y sofisticación productiva. El histórico antagonismo comercial entre Perú y Chile cede espacio a una cooperación sin precedentes: la apuesta conjunta en el Proyecto 51, que proyecta a ambos países como potenciales proveedores de más de la mitad del cobre mundial…