Las lluvias «extraordinarias» de hasta 35 centímetros provocadas por la borrasca Leonardo que azotaron este miércoles la península ibérica, principalmente el sur de España, obligaron a desalojar a más de 3.500 personas, a interrumpir el servicio de trenes y a cortar decenas de carreteras. La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.